La Sombra del Alma

La frontera de los sueños...

Escrito por viktor 27-01-2011 en General. Comentarios (0)
La frontera de los sueños

A medio camino entre la consciencia y el sueño, sumiéndome poco a poco en un trance onírico. Los pensamientos de mi mente se entrelazan con mis fantasías, fundiéndose realidad con ilusión. Siento mi cuerpo caliente, abrigado por la manta y el edredón, y a pesar de que ya no llega esa música de fondo voy sumiéndome poco a poco en un leve sopor. Me adormezco y llego hasta las puertas del mundo de los sueños, y cuando creo que voy a sumergirme por completo en él despierto. Vuelvo de golpe de ese lugar, pero sólo mi mente. Me encuentro en mi habitación, sobre mi cama, mi mente reconoce la situación perfectamente, pero algo no va bien, intento mover mi mano, y esta no responde, intento mover la otra mano pero ésta también calla, siento como una sensación de angustia poco a poco comienza a apoderarse de mí, intento mover el resto de mi cuerpo, y este permanece inmóvil. El terror irrumpe en lo que antes era mi lúcida mente, desesperado vuelco los restos de mi razón en un único objetivo, liberar mi paralizado cuerpo. Mi corazón se acelera presa del pánico, comienzo a sentir como me falta la respiración, y sigo sin poder estimular mis miembros. El temor se adueña de mi ser, y el miedo actúa, aúno todas mis fuerzas en un desesperado intento, siento como mis manos, mi cuerpo tiembla por el esfuerzo, mi mente presiona todavía más y después de lo que parecen ser unos interminables segundos por fin mi cuerpo se libera de sus ataduras. A la vez que mi mente vuelve a calmarse, que vuelve a tomar el control, me incorporo sobre la cama bruscamente, mi respiración se dispara agitada, acelerada, sigo estando en mi habitación, la oscuridad me envuelve, el silencio me abraza, sólo roto por el sonido de mis jadeos. En tan sólo unos instantes mi corazón se calma, recupero el aliento y el aire vuelve a entrar pausadamente en mí. Me mantengo reclinado unos instantes más, intentando averigüar lo sucedido, intentando asimilar lo ocurrido. Es plena noche, me vuelvo a tumbar sobre la cama y cierro los ojos. Rapidamente mi mente vuelve a dejarse llevar y se pierde fuera de los límites de la realidad. Me despierto sobresaltado, el despertador sonando, rapidamente lo apago y me quedo tendido sobre la cama, analizando lo sucedido, ¿un sueño? ¿una pesadilla? fuera lo que fuera tuvo que ser real, fuera lo que fuera fue muy real...


Viktor...

Sumido en la noche...

Escrito por viktor 23-01-2011 en General. Comentarios (0)
Sumido en la noche...

La verdad, ya no sé que hacer, no sé que esperar, a qué atenerme, pienso que es imposible, que está fuera de mi alcance, que el destino no lo desea y hace todo lo posible por negármelo... intento no pensar en ello, pero cada vez que me viene a la cabeza es un jarro de agua fría, empiezo a perder la esperanza, empiezo a creer que no será posible, y no sé si aguantaré mucho antes de derrumbarme, esta noche estoy sin fuerzas, me siento vencido, me siento hundido, me siento frágil, me siento vulnerable, me siento solo. A oscuras en mi habitación, iluminado tan sólo por un flexo y la pantalla del ordenador, con cientos de sueños circulando por mi mente y sin poder dormir, con cientos de fantasías ahogadas en la soledad. Intento pensar que mañana será otro día, que quizás el caprichoso destino me depare alguna sorpresa, un leve respiro en mi lenta agonía, pero si soy sincero ni esperanza de ello tengo, ni energías para obligarme a creer, tan sólo deseo abandonarme, dejarme llevar por las olas hasta naufragar en alguna playa solitaria, ganas de ceder y dejarme caer desde lo más alto sólo para desaparecer en la oscuridad, de dejar que el viento me arrastre y juegue con mi cuerpo a su antojo, de quedarme a su merced sin ofrecer resistencia alguna. Y cada vez me siento más cansado, según pasa la noche me siento más abatido, cada vez me pesan más los brazos, siento más fatigadas mis piernas, mis párpados se cierran aunque mi mente rechaza descansar, tan sólo quiere recrearse con el sufrimiento, disfrutar del dolor como si de algo fuera a servir, como si algún siniestro propósito tuviera, como si algo fuera a arreglar... Quizás algún día cambie, deje de lamentarme por lo que pudo pasar y disfrute de lo que ha pasado, quizás aprenda a conformarme y a no aspirar, a no intentar salir del agujero en el que me encuentro inmerso, y tan sólo dejarme engullir, sentir el fango ascendiendo por mi cuerpo hasta que acabe cubriéndome por complot, tragar barro hasta que mis pulmones se inunden de inmundicia, hasta que mi estómago rebose lodo, hasta que mi vista se apague y la oscuridad me envuelva durante una eternidad y cautive mis sentidos, hasta someterlos y anularlos, hasta que simplemente sean inservibles, meros despojos de un ser inacabado que ha dejado de luchar, y que sólo espera el momento de descansar por siempre...

Viktor

Paso a paso

Escrito por viktor 21-01-2011 en General. Comentarios (0)
Paso a paso

Acaba de anochecer, todavía no es noche cerrada y se puede percibir como se perfila el contorno de los árboles al lado del camino. La temperatura comienza a bajar, mientras mi cuerpo empieza a entrar en calor. Mi respiración marca el fluir de mis pasos, siento el aire frío entrar en mi ser y calentarse para luego ser exhalado. Mis piernas ya han dejado de quejarse, ahora sólo se trata de seguir. La música que resona en mis oídos ayuda a evadirme todavía más. No soy consciente de mis pasos, no soy consciente del camino, sólo de mi mente que vaga de pensamiento en pensamiento, saltando entre ellos, sin pararse en ninguno de ellos, y al final, por fin se hace el silencio en mi mente, sólo dejo que mi cuerpo siga el camino, y en este momento entro como en trance, mi mente desconecta, deja de pensar, deja de darle vueltas a todo, tan sólo descansa, tan sólo calla, y me siento bien, me siento tranquilo, me siento en paz conmigo mismo. A la vuelta me espera todo de nuevo, pero todavía me queda un buen rato para llegar, todavía me queda un buen rato de sosiego, y cuando llego y paro, a pesar de llegar cansado, de llegar sin aliento, de sentir como el aire frío no llena mis pulmones, como mis piernas arden, a pesar de todo ello, al llegar, mi mente vuelve a encenderse, se pone otra vez en funcionamiento y todo vuelve a ser como al partir...

Viktor...

Imbécil

Escrito por viktor 16-01-2011 en General. Comentarios (0)
Imbécil

Porque ostias me siento tan imbécil, porque me siento tan inútil, tan jodidamente incompetente, en que punto de mi vida decidí ser un gilipollas y porque no me he dado cuenta hasta ahora. Como ostias me puede costar tanto mostrarme como soy, tal cual, sin cohibiciones, sin ponerme nervioso, sólo dejarme llevar. Os lo juro, encantado me daría de cabezazos contra la pared hasta quedarme inconsciente, y no sería suficiente para lo que me merezco, podríais ir cogiendo mi cabeza desvanecida y seguir golpeándola contra el suelo, y seguiría sin ser suficiente todavía, así que aprovechando mi inconsciencia podríais patearme un poco en el suelo, y aún así seguiría sin ser suficiente... La verdad, esta noche, cualquier cosa que me pueda pasar, por dolorosa, horripilante y perturbadora que sea, no sería suficiente, y si la eleváseis a la enésima potencia, seguiría sin ser suficiente. Vayamos con ejemplos prácticos... patada en los cojones, eso no sólo sería insuficiente, si no que sería hasta una pobre manera de empezar. Que te saquen los ojos con cucharillas de postre, tampoco suficiente, a la mañana siguiente no podría ver mi cara en el espejo y no me entrarían ganas de estamparla contra él. Caniches devorándote las entrañas mientras sigues vivo, no estaría mal, pero por feos que sean esos perros, no lo son lo suficiente... Que te metan una estaca por el culo y dejen que siga su curso, si lo combinamos con patada en los cojones, es posible que comencemos a acercarnos a algo, ¿creeis que os vais haciendo una idea? Si quereis podemos seguir... que me utilicen como piñata en todas las celebraciones del mundo, es muy light, incluso si fuera en todas las del universo... ni pegarme de cara contra todas las farolas del mundo sería suficiente, incluso ni añadiendo golpes en el dedo pequeño del pie contra todas las patas planeta. Tener que subir el calvario, que te dejen morir crucificado en una cruz y al de tres días, resucites y te vuelvan a hacer repetirlo pero con astillas entre las uñas de pies y manos, no estaría mal... como calentamiento, que te hagan tragarte todas las tardes Sálvame y todas las noches Sálvame Deluxe, y añadiendo todas las galas de gran hermano, resumenes semanales incluidos, con todas las correspondientes resposiciones... bueno, tampoco hay que exagerar, que no es para tanto...

Viktor...

Cada día, un día más...

Escrito por viktor 15-01-2011 en General. Comentarios (0)
Cada día, un día más...

Y aquí estoy, una noche más, una fría noche más, demasiado cansado para descansar, demasiado agotado para controlar mi mente, que navega sin rumbo por un caos de ideas y sentimientos, que se entrelazan con mis sueños y me impiden conciliar descanso alguno. Cada día me siento más débil, más fatigado. Cada día que te veo postrada en la cama se me hace más duro. Cada mirada apagada que se cruza con la mía me roba un poco de mi vitalidad, y después de mirarte durante tantos días comienzo a flaquear. Trato de ser fuerte, de estar a la altura, de que no se note mi estado, de ocultar mi cansancio tras una sonrisa, tras una máscara de alegría de la que contagiarte, porque ahora eres tú la que importa, pero por dentro siento que me voy vaciando, que de alguna manera mis reservas se van consumiendo y poco a poco me hundo. Hacia mucho que no bajaba tan hondo, que no caía tan bajo, que no necesitaba tanto. Hacia tanto que no necesitaba un abrazo, sentir la protección de una mujer, su voz susurrándome al oído que todo saldrá bien, el calor de su aliento acariciando mi cuello, la calidez de sus latidos contra mi pecho, el peso de su cuerpo sobre el mío y mis lágrimas recorriendo su hombro. Hacia tanto que no necesito sentirme querido, que no siento la pasión sobre mí que olvido que en ocasiones es necesario, que en ocasiones es mi salvación, porque la única alternativa es seguir cayendo en mi espiral de oscuridad sin fondo y autodestrucción, y siento que mi única esperanza es esa estrella que destaca en el firmamento, demasiado lejana como para tocarla, demasiado cercana como para dejar de contemplarla.
Espero que después de plasmar todo esto sobre un viejo cuaderno pueda dormir aunque sólo sean unas pocas horas de sueño, puesto que mañana me espera de nuevo mi máscara de optimismo, un día más me toca de nuevo silenciar las cadenas de mi pesar, mañana me toca volver a empezar lo que todavía no pude acabar.

Espero que te recuperes pronto...

Viktor...