La Sombra del Alma

La frontera de los sueños...

La frontera de los sueños

A medio camino entre la consciencia y el sueño, sumiéndome poco a poco en un trance onírico. Los pensamientos de mi mente se entrelazan con mis fantasías, fundiéndose realidad con ilusión. Siento mi cuerpo caliente, abrigado por la manta y el edredón, y a pesar de que ya no llega esa música de fondo voy sumiéndome poco a poco en un leve sopor. Me adormezco y llego hasta las puertas del mundo de los sueños, y cuando creo que voy a sumergirme por completo en él despierto. Vuelvo de golpe de ese lugar, pero sólo mi mente. Me encuentro en mi habitación, sobre mi cama, mi mente reconoce la situación perfectamente, pero algo no va bien, intento mover mi mano, y esta no responde, intento mover la otra mano pero ésta también calla, siento como una sensación de angustia poco a poco comienza a apoderarse de mí, intento mover el resto de mi cuerpo, y este permanece inmóvil. El terror irrumpe en lo que antes era mi lúcida mente, desesperado vuelco los restos de mi razón en un único objetivo, liberar mi paralizado cuerpo. Mi corazón se acelera presa del pánico, comienzo a sentir como me falta la respiración, y sigo sin poder estimular mis miembros. El temor se adueña de mi ser, y el miedo actúa, aúno todas mis fuerzas en un desesperado intento, siento como mis manos, mi cuerpo tiembla por el esfuerzo, mi mente presiona todavía más y después de lo que parecen ser unos interminables segundos por fin mi cuerpo se libera de sus ataduras. A la vez que mi mente vuelve a calmarse, que vuelve a tomar el control, me incorporo sobre la cama bruscamente, mi respiración se dispara agitada, acelerada, sigo estando en mi habitación, la oscuridad me envuelve, el silencio me abraza, sólo roto por el sonido de mis jadeos. En tan sólo unos instantes mi corazón se calma, recupero el aliento y el aire vuelve a entrar pausadamente en mí. Me mantengo reclinado unos instantes más, intentando averigüar lo sucedido, intentando asimilar lo ocurrido. Es plena noche, me vuelvo a tumbar sobre la cama y cierro los ojos. Rapidamente mi mente vuelve a dejarse llevar y se pierde fuera de los límites de la realidad. Me despierto sobresaltado, el despertador sonando, rapidamente lo apago y me quedo tendido sobre la cama, analizando lo sucedido, ¿un sueño? ¿una pesadilla? fuera lo que fuera tuvo que ser real, fuera lo que fuera fue muy real...


Viktor...

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